
Anoche estaba muy tranquila viendo algunas cosas en la compu y de repente… zas! Se cortó la luz. Y los temores más primitivos que en mí habitan surgieron a flor de piel. Tanteando, tanteando, llego a la cocina y agarro una vela, la enciendo, busco un plato y la pego. Así me puse a recorrer la casa cual dama del Siglo XVIII, cerrando puertas, ventanas y demases. No sé qué me provoca más pánico, si la oscuridad absoluta o el reflejo de la llama en vidrios y etcéteras. En cualquier cosa se refleja la maldita: ventanas, azulejos, puertas, muebles, espejos. Es un miedo irracional, de esos que te harían salir corriendo a los gritos sin querer mirar atrás. Mi imaginación es muy amplia, alberga toda clase de especímenes aterradores. El tema es que en mi mente cohabitan las cosas que imagino con aquellas que he visto y sentido. Es muy amplia la gama, a tal punto de no saber qué fue realidad y qué fue pura imaginación. Sé perfectamente que en la oscuridad esos seres extraños y no tanto, no se aparecerían. No en la oscuridad de anoche. Ellos se han aparecido en otras oscuridades y a la luz también. Pero lo de anoche fue la peor aparición de todas: la de mi imaginación, esa que no puedo controlar. A los otros seres los he controlado, los he sacado, los he enfrentado.
Después de un rato de andar despertando a los hombres de la casa para que me “ayuden” (¿?) en mi desgracia, los cuales ni se mosquearon, como corresponde cuando una va con estupideces a las 2 de la mañana, volvió la luz y creo que fue aun peor. Peeeero!!! No hay qué me conforme al final!! El encontrarme parada en medio de la habitación, mirar por la ventana y ver por entre la persiana las bolitas navideñas rojas colgadas de la parra que dejé como decoración porque me encanta cómo quedaron, fue siniestro para mi pobre espíritu. Era como si me estuvieran observando ojos rojos desde el patio. Caí en la cama presa del pánico y la histeria, y… oooootra vez la historieta. Otra vez sin luz.
Así, con el grito atragantado, el llanto oprimiendo, el colapso en la punta de mis nervios, así llegué al dormitorio de Fran y lo desperté para que fuera a la cocina a desenchufar la heladera. No fuera a ser que entre tanto frenesí el motor de la heladera se quemara. Cómo me pude acordar del motor de la heladera rodeada de espanto, ojos que me miraban agazapados en cualquier lado, monstruos dentro y fuera del ropero, no sé. Pero allá fue mi santo hijo entre murmullos de “vieja loca” a desenchufar el artefacto. Y yo acobardada entre las sábanas, los acolchados, las almohadas.
Tardé en dormirme media hora, y cuando volví a abrir los ojos todavía estaba viva.
Después de un rato de andar despertando a los hombres de la casa para que me “ayuden” (¿?) en mi desgracia, los cuales ni se mosquearon, como corresponde cuando una va con estupideces a las 2 de la mañana, volvió la luz y creo que fue aun peor. Peeeero!!! No hay qué me conforme al final!! El encontrarme parada en medio de la habitación, mirar por la ventana y ver por entre la persiana las bolitas navideñas rojas colgadas de la parra que dejé como decoración porque me encanta cómo quedaron, fue siniestro para mi pobre espíritu. Era como si me estuvieran observando ojos rojos desde el patio. Caí en la cama presa del pánico y la histeria, y… oooootra vez la historieta. Otra vez sin luz.
Así, con el grito atragantado, el llanto oprimiendo, el colapso en la punta de mis nervios, así llegué al dormitorio de Fran y lo desperté para que fuera a la cocina a desenchufar la heladera. No fuera a ser que entre tanto frenesí el motor de la heladera se quemara. Cómo me pude acordar del motor de la heladera rodeada de espanto, ojos que me miraban agazapados en cualquier lado, monstruos dentro y fuera del ropero, no sé. Pero allá fue mi santo hijo entre murmullos de “vieja loca” a desenchufar el artefacto. Y yo acobardada entre las sábanas, los acolchados, las almohadas.
Tardé en dormirme media hora, y cuando volví a abrir los ojos todavía estaba viva.
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5 en altamar dijeron:
Para tanto che??,, comprate una luz de emergencia!!!, si es horrible el reflejo de la luz de las velas.
"Ellos se han aparecido en otras oscuridades y a la luz también."..... que onda?, ves cosas "raras"?... contame.
Un dulce tu hijo, pero decirte vieja??, no se lo permitas!! jajaja
Besosss!
Hola Mar, es terrible el pánico e irracional. Además el miedo nos convence de cosas extrañas, nos paraliza y si no hay luz, se vuelve todo peor.
Me apena que lo vivas así, ojalá lo puedas solucionar pronto.
Besos y gracias por la visita!!
Andy, qué desgraciada!! Una luz de emergencia! Jajaja, me hiciste reir!
Si, he visto, sentido y "hablado" con "cosas raras", desde muy chica me pasa, es más, con un amigo "brujo" experimentamos a los 20 años un montón de cosas, no podiamos parar de descubrir ese mundo (no eran drogas, che!! No seas así!!)que se abría ante nosotros. Siempre decimos: "Es un don y una maldición", porque a veces nos enteramos de cosas que aun no sucedieron y no se pueden modificar. Ya haré un post algún día de eso.
Jajaja!!! Tenés razón!! No tiene perdón por haberme dicho vieja. Lo de loca vaya y pase, pero vieja?!?!?
Besos!
Hola Pau!! Es terrible, si, pero ya estoy acostumbrada, en sí no es algo que me quite el sueño (a menos que se corte la luz de noche! Jaja!!). En cambio, si dejo toda la casa a oscuras, pero lo hago YO y no Edenor, no me pasa eso, siento una paz impresionante en el silencio y la oscuridad. Cosas de vieja loca diría mi hijo, y tan errado no está!Jaja!
Besos y gracias por la tuya!
Ohh..???, quiero saber, quiero saber..contà contà!, por fisss!!!!!
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