
Y en un comienzo sólo era una chica de 18 años, cursando por tercera vez 3° año del viejo sistema de 1° a 5°. Toda una alumna modelo. Estaba de novia, muy contenta en esa relación enfermiza, que por suerte no era él de ese colegio, porque sino hubiera arruinado los magníficos planes que tenía para mí. 18 años estrenados en Diciembre, corría ya el mes de Mayo, y estaba dispuesta a disfrutarlos "a full".Una de mis mejores amigas de aquel entonces me había instalado una duda fundamental: "Cómo sería el sexo con otros chicos". El tipo en cuestión (el "espermatozoide", como lo llamo por no ser en la vida de mi hijo más que eso) no había sido mi primer novio, pero sí el primero de esos "primeros" que las mujeres sabemos. Y sí, todo un abanico de posibilidades ante mis ojos de hombres siempre bien dispuestos, como casi todos los hombres. "Un favor no se le niega a nadie", dirán ellos. Y juro que por los hombres que después elegí, yo diría que el favor se los hice yo. Pero esa es otra historia.
Corría el año 1996, y con esas ideas en la cabeza, con esos hombres ante mis ojos, y con esas hormonas muy bien puestas y dispuestas, decidí quedarme "libre". Recuerdo que fui a su casa a dejarlo, no tenía dudas, pero las hormonas me traicionaron esa noche y tuvimos sexo en el living. Antes de irme le dije la nueva noticia: "Se terminó". No entendía porqué, qué era lo que pasaba, recién habíamos estado juntos y ahora le decía que lo dejaba. Ahora que lo pienso, qué locura!! Es la primera vez que lo escribo, y eso que soy de escribir mucho, pero leyéndolo es que me parece una locura!! No dejarlo a él, que era un ser asfixiante, sino haber tenido sexo y levantarme como si nada para decirle que se había terminado. Qué horror!! En fin... "Se terminó", le dije, y no recuerdo si me detuve en darle explicaciones, aunque no lo creo por lo decidida que estaba a terminar con esa historia de una vez y comenzar con mi nueva vida.
Todo iba bien, hasta que en el colegio empecé a tener nauseas y a los 3 minutos de salir de la clase por sentirme mal, me fui a la cafetería a pedir un pancho. Es la primer imagen más vívida que tengo del comienzo del embarazo. Claro que ni se me cruzó por la cabeza la idea. Recién cuando el dichoso período estaba atrasado, caí en la cuenta. Es más, me parece que no fue idea mía. Era tal el limbo en el que vivía. El "tupper" dirían ahora. "Frasco de mayonesa" era antes. Ni sé a quién se le ocurrió. Creo que a mi madre. Recordé que esa noche en la que mi nueva vida comenzaba, era la segunda vez que no usábamos preservativo. Sí, señoras y señores, me despedí de él con un polvo y se ve que estaba tan apurada por lo que me esperaba, que ni preservativo se puso y yo no dije nada. Y allá fui a hacerme un análisis de sangre, un "dap-test". No sé a los cuantos días fui a buscar el resultado, sé que él ya estaba enterado de que a lo mejor estaba embarazada, y se enojó cuando le dije que iba a buscar el papelito con una amiga y no con él. Como no hubo forma de convencerlo porque estaba muy "ofendido", me fui con mi amiga y cruzé todo el centro en colectivo una hora, hasta la casa de él con el resultado cerrado en la mano. Evidentemente ya no estaba tan decidida, estaba con "la cola entre las patas". Llegué a su casa, mi amiga no sé en qué parte del camino quedó y él se había ido a jugar al fútbol. Lo esperé con el sobre cerrado en la mano hasta que lo vi llegar por la ventana, lo abrí y...
Comenzó mi nueva vida.
Corría el año 1996, y con esas ideas en la cabeza, con esos hombres ante mis ojos, y con esas hormonas muy bien puestas y dispuestas, decidí quedarme "libre". Recuerdo que fui a su casa a dejarlo, no tenía dudas, pero las hormonas me traicionaron esa noche y tuvimos sexo en el living. Antes de irme le dije la nueva noticia: "Se terminó". No entendía porqué, qué era lo que pasaba, recién habíamos estado juntos y ahora le decía que lo dejaba. Ahora que lo pienso, qué locura!! Es la primera vez que lo escribo, y eso que soy de escribir mucho, pero leyéndolo es que me parece una locura!! No dejarlo a él, que era un ser asfixiante, sino haber tenido sexo y levantarme como si nada para decirle que se había terminado. Qué horror!! En fin... "Se terminó", le dije, y no recuerdo si me detuve en darle explicaciones, aunque no lo creo por lo decidida que estaba a terminar con esa historia de una vez y comenzar con mi nueva vida.
Todo iba bien, hasta que en el colegio empecé a tener nauseas y a los 3 minutos de salir de la clase por sentirme mal, me fui a la cafetería a pedir un pancho. Es la primer imagen más vívida que tengo del comienzo del embarazo. Claro que ni se me cruzó por la cabeza la idea. Recién cuando el dichoso período estaba atrasado, caí en la cuenta. Es más, me parece que no fue idea mía. Era tal el limbo en el que vivía. El "tupper" dirían ahora. "Frasco de mayonesa" era antes. Ni sé a quién se le ocurrió. Creo que a mi madre. Recordé que esa noche en la que mi nueva vida comenzaba, era la segunda vez que no usábamos preservativo. Sí, señoras y señores, me despedí de él con un polvo y se ve que estaba tan apurada por lo que me esperaba, que ni preservativo se puso y yo no dije nada. Y allá fui a hacerme un análisis de sangre, un "dap-test". No sé a los cuantos días fui a buscar el resultado, sé que él ya estaba enterado de que a lo mejor estaba embarazada, y se enojó cuando le dije que iba a buscar el papelito con una amiga y no con él. Como no hubo forma de convencerlo porque estaba muy "ofendido", me fui con mi amiga y cruzé todo el centro en colectivo una hora, hasta la casa de él con el resultado cerrado en la mano. Evidentemente ya no estaba tan decidida, estaba con "la cola entre las patas". Llegué a su casa, mi amiga no sé en qué parte del camino quedó y él se había ido a jugar al fútbol. Lo esperé con el sobre cerrado en la mano hasta que lo vi llegar por la ventana, lo abrí y...
Comenzó mi nueva vida.
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