
Bueno, se terminó, me echaron al cuerno pero me fui con la consciencia tranquila!
El último día que trabajé, me dieron 100 números a los que llamar, números que ya estaban re hartos de escucharnos, obvio. No los números, la gente. Y llamando, llamando, hay algunos que te dicen que no los llames más, si a vos no te figura que no quiere el servicio; otros que son muy viejitos para tener esas cosas, imaginate hija que si apenas me alcanza para comer; otros que ya contrataron el servicio la semana pasada. Entre estos últimos escuché a una mujer que me dice:
- Ya contraté el servicio, me dijeron que dentro de 8 días me llega el modem.
- Si señora, entre los 8 y los 10 días le estará llegando el modem
- Bueno. Vos me llamas porque te falta algún dato? Necesitas que te diga algo?
- No, llamamos para verificar, nada más. Bueno, muchas gracias y que tenga buen día.
Por una de esas cosas, se me ocurrió preguntarle a Marisa, la de al lado de mi box que tiene computadora, si puede fijarse un número para ver si está ingresada la mujer ésta. Se fija... y no. No le hicieron el pedido y la mujer lo pidió la semana pasada. Pero no ingresaron el pedido en el sistema, osea que LA VENTA NO ESTA HECHA.
Juro que tenía al diablito en el hombro pinchándome con el tridente para hacerla. Ahá. Era una venta. Y si esas son las reglas del juego, porqué no? Si a mi ya me sacaron un par. Y además la semana pasada hizo el pedido la mujer, y todavía no la ingresaron??? Que se vaya todo al carajo! Yo la hago!!
Toooda la mañana mirando el número que me dejé anotado aparte, por si me decidía. Total, quien había hecho la "venta", no la había ingresado, osea que no estaba hecha, y la mujer ésta creía que le iba a llegar en unos días el bendito modem y no le iba a llegar más, hasta que le ingresaran el pedido, también me parecía una falta de respeto hacia la señora...
Saben qué? Se me hizo un nudo en el estómago (sin exagerar) cuando pensé en hacer la venta yo. Y ahí es cuando me doy cuenta que esto no es para mí. Me sentí una hija de puta sin haber hecho nada. Y me repetía: es una venta, es una venta, mientras tenía un nudo en el estómago y me ponia cada vez más nerviosa. Me sentí mal, muy mal, por algo que ni siquiera había hecho, pero claro, yo sabía que estaba mal. Al menos no es la forma en la que yo me manejo.
Y me echaron ese día. Y me fui, contenta porque no había hecho algo que no iba conmigo. No pude, y por un lado, voy a ser sincera, me sentía una tarada por no hacer algo tan simple. Hasta sentía que había "un antes y un después" de eso!! Jajaja!! Era un camino sin retorno si lo hacia, como vender mi "Alma", no sólo banda ancha. Y acá estoy... sin laburo, pero satisfecha conmigo.
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