
Bueno, por lo pronto no voy a escribir como por 1 semana, ya que me voy a la casa de mi prima en Florencio Varela (el culo del mundo, a la derecha), para tomar un poco de “aire”. Y digo aire entre comillas porque quiero que nos tomemos un tiempo con mi pareja para ver cómo siguen las cosas.
Hace un rato me agarró un ataque de llanto de esos que no te dejan ni respirar. Y entre tantas lágrimas, cuando logré calmarme un poco decidí qué hacer por el momento.
Las cosas con mi pareja a veces están de maravillas y a veces andan a los tumbos, como en todas las parejas.
Ya, me cansé de decir “mi pareja” como una tarada y le pongo nombre: Andrés.
Decía, las cosas con Andrés a veces son difíciles, porque los dos somos difíciles, somos muy distintos en varias cosas. La más evidente es que él es racional y yo emocional. No por nada él es un futuro contador y yo una futura psicóloga. No digo que él no sienta, no sea sensible, pero prioriza más lo mental. Y tampoco digo que yo no piense, no sea racional, pero priorizo lo sentimental. Así y todo nos enamoramos hace 6 años y contando. Lo amo con el Alma. Han pasado varios chicos por mi vida, pero Hombres (así, con mayúscula) uno solo: Andrés. Y no dudo que él me ama también (aunque con lo paranoica que soy a veces sí lo dudo!). No es el amor lo que está en juego, sino otro tema que para mí es fundamental: mi hijo.
Ese es el problema: es MI hijo, no el suyo. Sé que no dejaría que le pase nada malo, lo conozco, y sé que lo quiere a su manera, pero SU manera lastima a MI hijo. Y yo siempre dije: “Esto es un combo, venimos de a dos. Podes quererme a mí, pero si no queres a mi hijo, lo siento, chau picho y a otra cosa”. Yo no obligo a nadie, las cosas se sienten o no se sienten, la puerta está siempre abierta para irse. Esto él lo sabía, y durante los primeros 2 años estuvo todo bien, porque mi hijo tenía 5 años cuando empezamos a salir. A Andrés le gustan los chicos, mientras se mantengan chicos, después de los 7 años la historia es otra para él. Así fue su papá con él y lo entiendo (mierda pura es el viejo), pero vamos, que sigue siendo un chico. Fran (mi hijo) se desvive por él, lo ama con locura. Pero el pelotudo de casi 30 años parece no darse cuenta (me salió la bronca). Entiendo que le cueste abrazar y ser abrazado (excepto conmigo, le cuesta con todo el mundo), demostrar cariño, a él le enseñaron que tiene que demostrar autoridad, la responsabilidad es lo primero. Si, ya sé, si mi hijo lo quiere por algo es, no es un tipo malo para nada, pero no es… papá. Y mi hijo pide a gritos un papá por la historia que le tocó en suerte. Pide a gritos que le demuestre amor, que lo abrace, que le juegue, que lo acompañe. Fran le ha escrito cartas diciéndoselo, le ha hablado, llorando se lo ha dicho… y el pelotudo racional no puede aflojarse la corbata.
La puta, cómo duele. Se me parte el Alma, y estoy harta, harta, HARTA, de que mi hijo pida unas migajas de cariño. Mierda!!
Y tampoco me conformo con lo que antes me decían: “bueno, pero te aceptó con un hijo que no es de él, qué buen chico”, “pensá que no cualquiera se hace cargo de un hijo que no es suyo”, “tuviste suerte, da gracias”,etc, etc. Qué le pasa a la gente?? Acaso no puedo pedir más?? Porque se “haga cargo” de mi hijo, me “acepte” con un hijo que no es de su cosecha yo tengo que estar agradecida??????? Tengo que rendirle culto y hacerle un monumento porque “tuve suerte” de que NOS aceptara???? Estamos todos locos, digo yo??? Para cierta gente tengo que agradecer que me quieran habiendo sido madre soltera, oh, gran pecado para esta bruta sociedad.
Para mí las cosas siempre fueron claras y se lo hice saber, no había problema si no quería seguir la relación porque no quería “hacerse cargo” de un hijo ajeno. Obviamente cuando empezamos la relación Fran no sabía nada, no era cosa de que se enganchara con alguien que después se fuera, ya bastante había tenido. Siempre tuve claro que por ser madre no dejo de ser mujer, y mis cosas las tenía, pero mi hijo no se enteraba. Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. A no mezclar que el chico después termina con un matete en la cabeza.
Así que hoy invoqué a mis espíritus protectores para que me ayudaran a buscar alguna forma de ver si entiende cómo son las cosas después de ver a Fran con los ojos llorosos porque Andrés no quería jugar con él porque siempre está “cansado”, “no tiene tiempo”, “ahora no”, “no tenés nada que hacer?”, “salí de acá”, etc, etc, y lo que me surgió para no convertir esto en un campo de batalla al ver su indiferencia y su pelotudez, fue abrir la puerta del baño mientras se estaba bañando y decirle: “Necesitamos un tiempo, me voy a lo de mi prima”. “Bueno”, fue su única respuesta con cara de enojado, obvio, porque no se va a perder la oportunidad de “enojarse más que yo”, aunque la cagada se la haya mandado él.
Ya probé hablar, dialogar, enojarme, gritar y ahora me voy.
Por supuesto que cuando se fue a acostar, a mí no me saludó, pero “dejó” (siempre tan considerado él) que Fran lo fuera a saludar a la cama y le estuvo hablando cariñoso. Porque es así, siempre hace lo mismo, cuando me harto de su indiferencia para con Fran y terminamos peleando, se muestra cariñoso con el nene. Sólo si me enojo; si le hablo bien, como la gente suele entenderse (cada vez menos, lamentablemente), no le da bola.
El amor se mendiga, pregunto yo?? Hay que humillarse para que le den un poquito de cariño?? Qué somos, perros??
El amor no se pide, se dá, carajo.
Hasta pronto.
Me voy, NOS vamos, nos fuimos.
Hace un rato me agarró un ataque de llanto de esos que no te dejan ni respirar. Y entre tantas lágrimas, cuando logré calmarme un poco decidí qué hacer por el momento.
Las cosas con mi pareja a veces están de maravillas y a veces andan a los tumbos, como en todas las parejas.
Ya, me cansé de decir “mi pareja” como una tarada y le pongo nombre: Andrés.
Decía, las cosas con Andrés a veces son difíciles, porque los dos somos difíciles, somos muy distintos en varias cosas. La más evidente es que él es racional y yo emocional. No por nada él es un futuro contador y yo una futura psicóloga. No digo que él no sienta, no sea sensible, pero prioriza más lo mental. Y tampoco digo que yo no piense, no sea racional, pero priorizo lo sentimental. Así y todo nos enamoramos hace 6 años y contando. Lo amo con el Alma. Han pasado varios chicos por mi vida, pero Hombres (así, con mayúscula) uno solo: Andrés. Y no dudo que él me ama también (aunque con lo paranoica que soy a veces sí lo dudo!). No es el amor lo que está en juego, sino otro tema que para mí es fundamental: mi hijo.
Ese es el problema: es MI hijo, no el suyo. Sé que no dejaría que le pase nada malo, lo conozco, y sé que lo quiere a su manera, pero SU manera lastima a MI hijo. Y yo siempre dije: “Esto es un combo, venimos de a dos. Podes quererme a mí, pero si no queres a mi hijo, lo siento, chau picho y a otra cosa”. Yo no obligo a nadie, las cosas se sienten o no se sienten, la puerta está siempre abierta para irse. Esto él lo sabía, y durante los primeros 2 años estuvo todo bien, porque mi hijo tenía 5 años cuando empezamos a salir. A Andrés le gustan los chicos, mientras se mantengan chicos, después de los 7 años la historia es otra para él. Así fue su papá con él y lo entiendo (mierda pura es el viejo), pero vamos, que sigue siendo un chico. Fran (mi hijo) se desvive por él, lo ama con locura. Pero el pelotudo de casi 30 años parece no darse cuenta (me salió la bronca). Entiendo que le cueste abrazar y ser abrazado (excepto conmigo, le cuesta con todo el mundo), demostrar cariño, a él le enseñaron que tiene que demostrar autoridad, la responsabilidad es lo primero. Si, ya sé, si mi hijo lo quiere por algo es, no es un tipo malo para nada, pero no es… papá. Y mi hijo pide a gritos un papá por la historia que le tocó en suerte. Pide a gritos que le demuestre amor, que lo abrace, que le juegue, que lo acompañe. Fran le ha escrito cartas diciéndoselo, le ha hablado, llorando se lo ha dicho… y el pelotudo racional no puede aflojarse la corbata.
La puta, cómo duele. Se me parte el Alma, y estoy harta, harta, HARTA, de que mi hijo pida unas migajas de cariño. Mierda!!
Y tampoco me conformo con lo que antes me decían: “bueno, pero te aceptó con un hijo que no es de él, qué buen chico”, “pensá que no cualquiera se hace cargo de un hijo que no es suyo”, “tuviste suerte, da gracias”,etc, etc. Qué le pasa a la gente?? Acaso no puedo pedir más?? Porque se “haga cargo” de mi hijo, me “acepte” con un hijo que no es de su cosecha yo tengo que estar agradecida??????? Tengo que rendirle culto y hacerle un monumento porque “tuve suerte” de que NOS aceptara???? Estamos todos locos, digo yo??? Para cierta gente tengo que agradecer que me quieran habiendo sido madre soltera, oh, gran pecado para esta bruta sociedad.
Para mí las cosas siempre fueron claras y se lo hice saber, no había problema si no quería seguir la relación porque no quería “hacerse cargo” de un hijo ajeno. Obviamente cuando empezamos la relación Fran no sabía nada, no era cosa de que se enganchara con alguien que después se fuera, ya bastante había tenido. Siempre tuve claro que por ser madre no dejo de ser mujer, y mis cosas las tenía, pero mi hijo no se enteraba. Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. A no mezclar que el chico después termina con un matete en la cabeza.
Así que hoy invoqué a mis espíritus protectores para que me ayudaran a buscar alguna forma de ver si entiende cómo son las cosas después de ver a Fran con los ojos llorosos porque Andrés no quería jugar con él porque siempre está “cansado”, “no tiene tiempo”, “ahora no”, “no tenés nada que hacer?”, “salí de acá”, etc, etc, y lo que me surgió para no convertir esto en un campo de batalla al ver su indiferencia y su pelotudez, fue abrir la puerta del baño mientras se estaba bañando y decirle: “Necesitamos un tiempo, me voy a lo de mi prima”. “Bueno”, fue su única respuesta con cara de enojado, obvio, porque no se va a perder la oportunidad de “enojarse más que yo”, aunque la cagada se la haya mandado él.
Ya probé hablar, dialogar, enojarme, gritar y ahora me voy.
Por supuesto que cuando se fue a acostar, a mí no me saludó, pero “dejó” (siempre tan considerado él) que Fran lo fuera a saludar a la cama y le estuvo hablando cariñoso. Porque es así, siempre hace lo mismo, cuando me harto de su indiferencia para con Fran y terminamos peleando, se muestra cariñoso con el nene. Sólo si me enojo; si le hablo bien, como la gente suele entenderse (cada vez menos, lamentablemente), no le da bola.
El amor se mendiga, pregunto yo?? Hay que humillarse para que le den un poquito de cariño?? Qué somos, perros??
El amor no se pide, se dá, carajo.
Hasta pronto.
Me voy, NOS vamos, nos fuimos.
~




