La entrada a su mundo



Hace unas semanas le compré unas zapatillas a Fran. Las Topper, negras, clásicas. En realidad lo de clásico está en duda, porque ahora Topper pertenece a Brasil y cambiaron las letras del logo, el símbolo y la zapatilla. Cuando la vendedora me las mostró puse cara de asco, pero con ese verso de Brasil, me las traje a casa igual. Quedaron unos días en la caja, sin pena ni gloria. Hasta que caminando por Cabildo, veo la zapats (así le decimos con mi hijo) clásicas. Las de siempre, las “verdaderas”, no las nuevas horrorosas. Recién ahí se me prendió la lucecita, seguramente quedaron algunas todavía decentes, no todas pertenecen a la nueva camada. En algún lado las iba a encontrar. Y me fui derechito a cambiar las horrorosas. Tenía que comprarle 2 pares de zapatillas, porque uno de las que tiene le quedaron chicas y el otro par habla. Lo juro. A veces creo que me miran también, pero deben ser cosas mías. Ahora, que hablan, hablan. Obvio al zafarrancho de mi hijo le gusta que hablen, que estén hechas polvo, él las ama así. Yo espero que le queden chicas de golpe para tirarlas, porque ni darlas vale la pena.

Ya tenía unas en vista, las Topper reforzadas, esas por ahora están iguales. Pero como Fran quería las otras, marché con la cajita a casa y de casa al negocio de vuelta.

Fran transpira mucho, pero mucho los pies, por eso no puede usar otras que no sean de lona. Desde chiquito tuvo ese problema, y desde chiquito nos quedamos los dos con la ñata contra el vidrio de las casas de deportes porque nos encantan las zapatillas “armatósticas” (viene de armatoste el invento). Esas de cuero o de lo que sea, pero grandes, con mucha suela, esas que vos la miras y te miran (estas sí te miran), dicen “acá estoy”. Pero no se puede. A menos que duerma con las zapatillas puestas, porque aún con las de lona, te querés morir si se las saca delante tuyo. Te lagrimean los ojos, doy fe.

Volví al negocio para cambiarlas por las reforzadas que yo quería, y dudé con el número. Jamás de los jamases me voy a acordar el número de zapatilla, ni de calzoncillo, ni de pantalón, ni de nada. No hay caso, a duras penas sé el mío. Y como me mandé sola, las zapats se quedaron y volví a casa con un vale.

Hoy volvimos de natación y pasamos por el negocio. Con el vale, con mi hijo, con la certeza de las reforzadas.

Pero de pronto se queda mirando las Converse. Ahá.
- Qué mirás?
- Que me podrías comprar las Converse en lugar de las Topper (mi hijo hablando de marcas!!! No de zapatillas, sino de marcas. Bienvenida al mundo pre-adolescente una vez más. Cachetazo y balde de agua fría.)
- Pero si yo te dije la otra vez que te compraras las botitas de Converse y me dijiste que no porque tienen una estrella, que eso es de nenas!!
- Si, pero ya fue, me gustan.
- Y porqué ahora sí y antes no? (Intuición de madre…)
- Porque algunos de mis compañeros las usan (Totalmente acertada mi intuición. Entramos al mundo de las marcas, nomás.)
- Ok, fijate los colores y estampados que hay decime cuál te gusta.
- Me gusta esta verde, pero Sebastián ya la tiene.
- Bueno, pero no importa que él ya la tenga, no hay demasiados colores, y sino fijate otra o buscamos más colores en otro lado.
- Bueno, las verdes están bien. Me las pruebo.

Me mostró cómo se atan los cordones “ahora” (ni que se hubiera inventado ayer atarlos alrededor del tobillo, pero para no desilusionarlo con lo que su generación “inventó”, le dejé que me enseñara).

El tema real del post, después de tanto prólogo, viene porque Fran se empezó a pasear de acá para allá y se miraba en el espejo, se levantaba el jean para verlas mejor, rotaba en sí mismo. Hoy no me preguntó cómo se veían las zapatillas en él. Se miró al espejo y se gustó. Y no dejaba de mirarse y mirarlas. Ya no importaba mamá, sino sus compañeros y la marca. El estilo. El pertenecer.

Y de fondo sonaba Maná con no sé qué canción. Y lo miraba en su proceder. Y quise largarme a llorar. Como cuando empezó la guardería y lo dejaba para irme a trabajar. Como cuando le compré su primer guardapolvo cuadrillé para el jardín. Como ese día en un supermercado cuando me dí cuenta que al año siguiente le tendría que comprar el guardapolvo blanco. Como cuando le regaló a la vecinita un chupetín pico dulce con una cintita atada. Como cuando me mostró una carta de amor que le escribió a una compañera. Como cuando se fue a la plaza con el vecino amigo suyo. Como cuando viajó por primera vez solo en remis. Como cuando se subió al colectivo y lo vi alejarse sin mí, y enseguida me llegó un mensajito de texto diciendo: “No te quedes con el corazón en la boca. Te amo”.

Así quise llorar. Se me llenaron los ojos de lágrimas, pero me contuve. Para no avergonzarlo delante de la vendedora, para dejarlo ser. Y para no ser papelonera, lo reconozco. Miré para abajo, rogando que no se diera cuenta de mis ojos húmedos y respiré profundo.

Y salimos del local, con sus zapats Converse verdes puestas, y sus amadas zapats que hablan metidas en la caja, ahora olvidadas.







Verdes, Andy, verrrrrdes!!! Para tu alegría total y mi pobre bolsillo que ahora tiene que comprar ropa que combine un poco!! Verrrrrrdes!!!



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10 en altamar dijeron:

trèsbavarde dijo...

jaja q lindoo
me desiluciono un poco darme cuenta de que yo hace unos 7 años también le expliqué a mi mamá cómo se ataban las converse..aunque yo sabía q ella tmb las tuvo de pequeña..
me siento media boluda ahora jaja
que lindo,
y andá preparando el bolsillo, xq converse es simpático comparado con la #EDAD LEVI'S# y demases etapas.

saludos!

eterno sindrome pre menstrual dijo...

jajaja
te detenés a pensar, y creció de golpe... y encima te está mostrando cómo se atan los cordones ahora!!!

eso es de locos.
Igual a mi me pasó algo similar, PERO al revés!.
Mi vieja usaba zapatillas horribles, todas armatósticas (yo decía "unarmatoste" pero me facilitaste las cosas con esa palabra nueva jaja)... y MUY FEAS. Y no quedaban bien con jeans, no quedaban bien con nada.
Quise que tuviese un poco más de "onda" (??) mi vieja, o no tanta ridiculez (realmente eran UN ORTO esas zapatillas que tenía) y para navidad le regale unas Johnn Foos negras. jaja.
(Converse son mejor, la plantilla... son más cómodas) Pero con el boom ahora de esa marc,a ni en pedo conseguí en 38... ni siquiera en color turquesa, por así decir.

Y ahí anda la vieja, chocha.

Juro que me sentí muy bien cuando se las vi puestas con un jean un fin de semana, en vez de ver las otras zapatillas que eran un ojete.

beso!!
v

Cris dijo...

Ay Madre !!!!, será que nosotras estamos suceptibles a los cambios de nuestros hijos por la pre- o la adolescencia. Porque vemos en todos los pequeños detalles que se nos van los niños se nos van.....
Mi hijo me lleva más de una cabeza y media, tengo qeu mirar para arriba y ya no puedo protegerlo con mi cuerpo...
in embargo son nuestros bebes siempre no?
Besos y te acompaño en el sentimiento.

Paula dijo...

Ay nena, te leo y pienso la que se me viene!!!
Es fuerte verlos crecer.
Pero qué lindo es a la vez, mirarlos ser independientes, queriendo pertenecer.
En cuanto leí zapas verdes, pensé en Andy!! Jajajajaja.
Un besote y fuerza, ya dejará de doler, supongo.

Solo *AnDy* dijo...

VERDES, SI VERDES!!! jajajaja.. fuè lo primero que pensè cuando las vì! "y esas zapas verdes?" .. jajaja. Que serà?, no sè mucho de hijos, asi que no puedo opinar sobre el tema!, yo voy a tener nietos si sigo asi jajaja.
Besitos y fuerza para esto que RECIÈN EMPIEZA!! jajaja.

Mar dijo...

Gataflorista:
No te sientas boluda, si tu vieja no te dijo nada es por lo mismo que yo no le dije nada a Fran. Ese momento en que sentís que eso que haces es único entre tu generación y vos, que tus viejos no saben nada y no entienden nada (la que se me viene!!), que tus viejos no tienen "onda". Y tu vieja que ya fue y vino un par de veces por la vida, pero que igual te deja que le muestres el "invento", porque es TU momento. Te hubieras desilusionado más si tu vieja te decía que ella también se las ataba así y no te dejaba que le muestres. Osea... quién quiere "compartir" algo con su vieja en ese momento??? Quién quiere "ser" como su vieja en esos momentos??
Edad Levi´s!!!! Me muero!! Jajaja!! Igual, yo no me crié con marcas y mi hijo tampoco lo va a hacer, quizás alguna que otra cosa, pero vestirlo así de pies a cabeza ni loca!! Ya se, ya se, me va a odiar como yo odié a mi vieja por lo mismo, pero no me da el cuero para taaaanto. Lo que sí se puede arreglar (y ya lo estoy planeando), es que me traiga muy buenas notas en el cole si quiere tal o cual cosa. Además no quiero que crea que todo pasa por las marcas. Si, me estoy pareciendo a mi vieja!! Un horror!! Jajaja!! Y bue... soy madre!
Besos!!

Mar dijo...

V:
Sí, creció de golpe para mí, no hay caso. Eso de que siempre son nuestros bebes es verdad.
"Unarmatoste"?? Jajaja!! Sí, suena mejor armatósticas.
Qué bajón es ver a tu vieja vestida para el culo!! Mi vieja tiene ciertos aciertos, a veces le robo los zapatos (cuando puedo, porque ella calza 38 y yo 39), pero hay cosas que por favor!! Usa alpargatas, que de última ya me acostumbré, pero a veces se las pone con medias blancas y NO VA!!! O las guillerminas también con medias blancas!! Se le ve la media blanca con la alpargata o lo que sea negra!!! NOOOOO!!! Cuando no usa unos tipo náuticos o mocasines o qué se yo cómo cuernos se llaman!! Un espanto, así que te entiendo. Qué bueno que la tuya se copó con las que le regalaste!
Besos!

Mar dijo...

Cris:
No te puedo creer que te saca una cabeza y media!!! Que tengas que mirar para arriba, con tan sólo 13 años!! La naturaleza y la genética en tu caso se fueron al carajo, no es justo. Al mío yo le saco media cabeza todavía, por suerte. Obvio espero que llegue el momento de mirar para arriba y no quede como Tarzán de maceta, pero falta, para eso falta... (espero!).
Si, definitivamente vemos los detalles, sino leéme, lo loca que estoy! Jajaja!! Quizás no me doy cuenta si creció unos centímetros más, porque lo veo todos los días, y la gente que no lo ve tan seguido me dice: "qué alto está!". Pero si le salió un nuevo grano lo sé, si hace un nuevo tic lo sé. Aunque los granos en un principio me pasaron inadvertidos por el fleco. Cuestión que a veces me siento una espía de su vida, porque hasta me asomo para verlo dormir, porque lo observo como si no lo hubiera visto nunca... es que se van, Cris, se van, y en realidad estamos empezando a convivir con alguien a quien nunca antes vimos. Un pre!!
Pero siempre, siempre, van a ser nuestros bebes. Más porque son hijos únicos, y porque vivieron cosas que no tendrían que haber vivido. Cuando leí tu historia me sentí muy identificada, aunque no pude comentar, porque me caló muy hondo, tocó cosas que tenía "olvidadas".
Besos, y también te acompaño en sentimiento!!

Mar dijo...

Pau:
Como le digo a mi hijo: NEVER! Nunca dajará de doler, estaré orgullosa, contenta, feliz de verlo crecer y convertirse en un hombre, pero jamás voy a dejar de sentir una puntadita en el Alma. Lo sé porque soy así, catastrófica!! Jaja!!
La que se te viene es jodida, pero siempre mejor así. Mejor que crezcan, que nos manden al diablo, que hagan la suya, que se olviden de llamar a mamá cuando salen, cuando se caen, cuando sufren. Todo nos va a quedar ajeno, pero ellos serán ELLOS, como corresponde. Te das cuenta que en mí conviven una mujer comprensiva, racional y una que está loca, paranoica, cuasi castradora y emocional que no entiende nada?? Jajaja!! Qué se le va a hacer!! Al menos conviven!!
También pensé en Andy y le dediqué las ultimas lineas!! Es impresionante cómo se metieron en mi vida, nenas!!!!
Las quiero!!!!
Besotes!

Mar dijo...

Andy:
Ahora te digo: GUACHA!! Ja-ja, "esto recién empieza". Ya vas a ver vos, cuando nosotras estemos todas superadas, vos vas a empezar con tus "hijos-nietos" a sufriiiiiiirrrr!!! Jajaja!!
Al menos vamos a poder viajar a hacerte el aguante, che, porque nuestros pollos van a estar fuera del nido (eso creo!!). Vamos a ir y te vamos a hacer acordar de la medicación, para que no sufras! Jajaja!!
Viste, te dediqué las últimas líneas a vos querida amiga, porque te llevo hasta en las zapats de mi hijo!!!
Te quiero, nena!!
Besos!!