Hace tiempo que este post ronda mi cabeza... se acercaba mi cumple, y quería hacerlo, sin saber siquiera cómo. Sigo sin saber, así que ahí va y que salga lo que salga.
Este año algunas cosas cambiaron, y entre ellas, abrí las puertas de mis recuerdos, cosa que me jodió tanto como me hizo bien. Me ví desde afuera en muchas situaciones. Mi vida pasó como una película frente a mis ojos, una película palpable, una película en la cual las sensaciones de esos momentos volieron a ser sentidas.


Llegó mi cumpleaños número 26. Trabajaba en ese momento como encargada de una pizzería y para poder salir con mis amigos a festejar, mi (ex) mejor amiga se quedó a cubrirme. Después de explicarle todos los movimientos, pasó Claudio a buscarme en su camioneta para ir a cenar a La Farola de Olivos, lugar que me encanta aunque otros defenestren. Allá iban a estar esperando mi novio, Andrés, y ya ni me acuerdo quién más. Creo que estaba Pato, y seguro alguien más, pero la memoria me falla, porque lo que pasó anuló cualquier otro recuerdo.
Llegó Claudio, puntual. Bajó de la camioneta, saludó a Colo (mi amiga) y me dió mi cala blanca como regalo. Ese año pedí de regalo flores blancas, cualquiera, y la cala es una de mis flores preferidas. Estábamos con Colo en los últimos detalles, y agarré mi cartera para irme. Salgo a la puerta y lo veo que llega. Llega justo, como si supiera que me voy. Quizás esperaba agazapado en la sombra, como tantas otras veces que me enteré después, y al ver que me iba, se dejó ver. Era mi cumpleaños y venía a arruinarlo, no era justo. No era justo que el hombre al cual sentía amar, pero tanto mal me había hecho, nos habíamos hecho, se apareciera así para joderme una vez más, cuando yo estoy queriendo dejarlo atrás. Estaba de novia con un buen chico, al que quería mucho, no amaba, pero lo quería, y me hacía sentir segura, acompañada, tranquila. Quería apostar a eso, a ese hombre, y dejar todo atrás. Dejarlo atrás.
Lo ví, no quise saludarlo y me fui hacia la camioneta. Claudio se puso a la defensiva, preparado para lo que fuera, para impedirle el paso, para cagarlo a trompadas, para borrarlo del mapa. Claudio tenía la mirada desafiante, y yo la mirada perdida. Claudio estaba dispuesto a todo porque sabía que yo había llegado al límite de mis fuerzas, y no iba a dejar que caiga, ya no.
Me llamó: "Mar, esperá, quiero hablar con vos". Y frené en seco, me paralizé. Claudio esperó mi señal, y le dije que me dejara un momento, eran solo unos minutos, no iba a pasar nada. Se subió a la camioneta, "cualquier cosa me avisás, no te vas a ningún lado con él, te quedás acá", ni por un segundo me perdió de vista.

- Qué pasa? A qué viniste?
- A saludarte por tu cumpleaños.
- Bueno.

Acá hago una aclaración: opté por decir "bueno" a cada palabra de él. No soy de las que dan la razón si siento que no la tenés. Antes muerta, no puedo. Y no quería iniciar conversación alguna con él, no podía, o iba a caer en una red que ya no quería más. En el fondo la quería, pero ya basta, por favor. Sabía que él iba a buscar alguna reacción de mi parte, cualquiera, iba a buscar que caiga, otra vez, una más, en sus brazos, siempre. Y yo quería y no. Porque lo amaba.

- Adónde vas?
- A cenar.
- Dónde?
- Para qué querés saber? Me voy con mis amigos.
- Dale, dónde vas, decime, no voy a ir...

Mentira. Yo sabía que él iba a ir. Si le decía dónde estábamos iba a ir, para cagarme la noche, para estar conmigo, para hacerme la psicológica, siempre. Para que vuelva con él, otra y otra vez.
- Me voy a Brasil el 31.
- Bueno.
- Voy a probar suerte, si me va bien me quedo no sé hasta cuando.
- Bueno.
- Si me pedís que me quede me quedo.
- No.

Me dolia el Alma entera, me desgarraba por dentro, quería que se quede, quería sentirlo una vez más, ser de él, siempre de él, quería que no se vaya ni ahora ni nunca, quedate, quedate conmigo...

- Pedime que me quede, decilo y no voy.
- Andate.
- Mirame a los ojos y decilo.

No podía mirarlo a los ojos... me sentía morir. No iba a poder, si lo miraba no iba a poder... esos ojos tan mios, tan suyos, tan amados... y lo miré, le miré el Alma...

- Andate, Ariel.

Hubo otras cosas, otras palabras, desafiantes, de amor, hirientes... cualquier cosa que me hiciera reaccionar... él conocía mis puntos débiles, sabiendo que mi gran punto débil era él mismo. Si lograba que reaccionara, era suya, no cabía duda... él lo sabía y yo también.

- No me amás, nunca me amaste.
- Bueno.

Cómo no iba a amarlo?? Esa persona me estaba diciendo que yo no lo amaba ni lo había amado nunca?? Eso hizo arder mi interior, no podía decirme eso... te amo más que a nada, más que a mí misma, pero basta.

- Nunca me amaste, todo fue una mentira!!
- Bueno.
- Sos una hija de puta, yo te amo, siempre te amé, y vos no me amás, cada vez que lo dijiste fue mentira!!
- Bueno, Ariel.

Que creyera lo que quisiera aunque me muriera. Lo decidí en ese instante. Era ahí o no era nunca. Un dolor me atravesaba entera, te amé como loca, como nunca sentí amar a nadie, me entregué a vos con toda mi vida, te puse por delante de todos, hasta de mi hijo, por Dios, así de perdida estuve por vos... así de perdida estoy...

- Sos una mentirosa!!
- Me voy, Claudio me espera. Chau.

Cruzé la calle hacia la camioneta, Claudio la puso en marcha, y Ariel vino atrás mío. Abrí la puerta, me subí y quise cerrarla, pero él la retuvo.

- Yo no era así, vos me hiciste esto, vos haces que yo ande así!!
- Bueno, Ariel.

Y nos fuimos. La camioneta dió vuelta la esquina, Claudio manejaba en silencio y me miraba de reojo. Me fuí deslizando en el asiento, me dejé caer... y lloré. Lloré a mares, lloré todas las palabras hirientes, todo el amor, toda la mierda. No te vayas, no te vayas, quedate conmigo... pero ya no.
Claudio frenó, estacionó y me abrazó en silencio, un rato largo, intenso, eterno. Dejó que mis lágrimas empaparan su remera, su pecho, su interior. No dijo nada, no había nada que decir, sólo dolor que sacar...

-Vamos, Clau. Vamos a mi cumple. Ya todo terminó.



Un tiempo después, escuché esta canción y ví el video. Este no es el video original, ese no lo pude subir. Quedé impactada, y realmente sentí que la letra era a mi medida, a la medida de esa noche, la noche en la que cumplí 26 años. Y el video... sin palabras.
Ariel llamó y me buscó esos días antes de irse. Me enteré que esa noche pasó por La Farola de Olivos a ver si estábamos, pero no nos vió.
Ariel se fue a Brasil, no sin antes pasar por mi casa a hacer su última proeza, pero ya no podía conmigo. No.


Shakira - No

No, no intentes disculparte
No juegues a insistir
Las excusas ya existían antes de ti

No, no me mires como antes
No hables en plural
La retórica es tu arma más letal

Voy a pedirte que no vuelvas más
Siento que me dueles todavía aquí
Adentro

Y que a tu edad sepas bien lo que es
Romperle el corazón a alguien así

No se puede vivir con tanto veneno,
La esperanza que me da tu amor
No me la dio más nadie,
Te juro, no miento

No se puede vivir con tanto veneno
No se puede dedicar el alma
A acumular intentos
Pesa más la rabia que el cemento

Espero, que no esperes que te espere
Después de mis 26
La paciencia se me ha ido hasta los pies

Y voy deshojando margaritas
Y mirando sin mirar
Para ver si así te irritas y te vas

Voy a pedirte que no vuelvas más
Siento que me dueles todavía aquí
Adentro

Y que a tu edad sepas bien lo que es
Romperle el corazón a alguien así

No se puede vivir con tanto veneno
La esperanza que me dio tu amor
No me la dio más nadie
Te juro, no miento

No se puede morir con tanto veneno
No se puede dedicar el alma
A acumular intentos
Pesa más la rabia que el cemento

No se puede vivir con tanto veneno...
No se puede vivir con tanto veneno...
no,no
No se puede vivir con tanto veneno...




*

6 en altamar dijeron:

Scatterbrain dijo...

Todo un tema terminar ese tipo de historias, mi mamá pasó por algo así con mi viejo...creo que no hay algo que me enerve más que esa actitud arrogante que tienen esas personas que saben lo que alguien siente por ellas y lo utilizan para hacer daño.

Que se curta el flaco ese.


Besos Mar!!

Mar dijo...

Este tipo de historias son "adictivas", es muy difícil salir de ellas, no puedo ni decir cómo, porque no sé cómo hice, pero se puede. Yo había tocado fondo, y por suerte tenía personas alrededor que me bancaron y me sostuvieron, sino creo que no hubiera podido.
Psicopatean a más no poder, te dicen que te aman, si eso no te hace reaccionar, te insultan, cualquier cosa sirve para que caigas. Buscan tocar todas tus fibras.
Me enferma esa clase de personas también... fue con él que supe que existían.
Se curtió, Sebas, jajaja! Lamentablemente sigue suelto y haciendo daño, ya no tanto por acá, aunque volvió a intentarlo. Pero No.
Besos enormes!!

Cris dijo...

Si si MAR.... pero no me digas que lo amabas...que parte tuya amaba a ese ser?, amabas el pasado juntos o los sueños que te rpoyectaste.... a veces creo que nos armamos una vida en nuestras propias mentes, porque es imposible ahora viendolo así, pensar que mientras te mataba de a poquito vos siguieras amándolo.

Que bueno es descargar esos sentires verdad?
Te quiero

Mar dijo...

Cris:
Todos me dicen lo mismo, cómo podía amarlo? Yo sentía que lo amaba, esa es la verdad, y aún hoy no puedo negarlo. Quizás no era un amor sano, no era un amor "normal", era un amor enfermo, pero no me podía desprender de él. 2 años más tardé en desprenderme de todo, sacarlo definitivamente de mí. Fue una "depuración" lenta, por todo lo que habíamos vivido.
Sé que parece raro, pero sentía amarlo.

Si, descargar todo!! Este no fue un post bajón, aunque lo parezca, fue un paso muy importante en mi vida y quería contarlo, no desde la tristeza, sino desde el "poder", desde mi liberación.
Te Quiero, Urux!

Solo *AnDy* dijo...

Me hiciste llorar con vos .. Eh?, no sè por què me comí este post y no lo leí.
Te quiero. No tengo mucho para decir... solo me quedo pensando.

Mar dijo...

An:
También Te Quiero, pendeja!! Y no llores, ya pasó...